El Impacto de Floral Guard

El impacto de incorporar una tecnología como la presente en Floralguard® se estima impactará en al menos 3 áreas:


a)    Tecnología limpia y amigable con el medio ambiente:

La tecnología Savialife® permite cosechar frutas y flores retardando el inicio del envejecimiento. Por ello, el objetivo de Floralguard es mantener vivas las flores. Basados en este concepto, todos los ingredientes usados en la elaboración del producto son de origen natural. Es decir, se encuentran normalmente en las flores.  Por esta razón, el impacto del producto con el medio ambiente se estima muy bajo, pues al estar sus componentes en la naturaleza, éstos son biodegradables. Sin embargo, especial atención se ha puesto en la elección del material con el que se fabricará el envase que contendrá el gel de Floralguard. Se tiene considerado que durante la etapa de desarrollo de envases se utilicen materiales comunes (Polietileno, Polipropileno, etc), pero que una vez introducido el producto al mercado se incorpore un material biodegradable que permita unificar el concepto de totalmente natural que plantea la tecnología SaviaLife® usada en Floralguard.


b)    Tecnología de Exportación.

El modelo de uso de la tecnología será usado y probado por primera vez en Chile. De acuerdo a los resultados, se espera replicar el modelo en países que son potencia mundial en producción y exportación de flores, como lo son Colombia y Ecuador. Se espera que la tecnología Floralguard pueda ser exportada a esos países, ya sea a través de la exportación de producto terminado o de la exportación de la tecnología para la fabricación en el país respectivo.



c)    Reemplazo del trasporte aéreo por marítimo.

Actualmente, la exportación de las flores a nivel mundial se realiza por transporte aéreo debido a la corta duración de postcosecha que poseen las flores. En general, en el mercado se habla que la flor debe estar en el puesto de venta a más tardar 3-4 días después que fue cosechada. Esta premura, obliga a su transporte por vía aérea. En países como Colombia y Ecuador, el costo del transporte representa cerca del 50% de los costos totales de producción de una flor. Por esto, se estima que la introducción de una tecnología que permita mantener vivas las flores permitirá el reemplazo del transporte aéreo por el marítimo. Los beneficios de este ahorro irán directamente para los productores y exportadores de flores. Además, se obtendrán beneficios indirectos, como el menor uso de combustibles fósiles y la menor emisión de gases invernadero.

Si se logra este objetivo, se generará una nueva forma de ver el negocio del transporte de flores a nivel mundial.

A modo de referencia, 100 kilos/ metro cúbico de carga por transporte aéreo a Ámsterdam (Europa) cuesta US$ 2640 dólares, mientras que el mismo flete por transporte marítimo sólo cuesta US$ 165 dólares.